Mazatlán, Sin (RI Noticias).- La tensión entre México y Estados Unidos aumentó luego de que Donald Trump defendiera nuevamente los operativos de ICE y ordenara continuar con las detenciones derivadas de paradas de tráfico, mientras el gobierno mexicano prepara acciones legales por la muerte de ciudadanos mexicanos en procedimientos migratorios estadounidenses.
El presidente estadounidense aseguró que las revisiones vehiculares y detenciones realizadas por agentes migratorios son fundamentales para su estrategia de seguridad. En un mensaje difundido en Truth Social, afirmó que eliminar estas prácticas debilitaría el trabajo de ICE y permitiría, según su argumento, que personas consideradas peligrosas permanezcan en territorio estadounidense.
La postura de Trump contrasta con la reacción del gobierno mexicano, que anunció un cambio en su estrategia para atender los casos de mexicanos fallecidos durante operativos o bajo custodia migratoria. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que México recurrirá a vías legales además de los canales diplomáticos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores, con respaldo de la Fiscalía General de la República, prepara denuncias penales y demandas civiles ante autoridades estadounidenses, así como acciones contra compañías privadas responsables de administrar centros de detención migratoria.
México también llevó el tema al ámbito internacional al solicitar la intervención de organismos de Naciones Unidas y comenzó acciones dirigidas a centros de detención donde se registraron fallecimientos de connacionales.
Uno de los casos que generó mayor presión fue el de Lorenzo Salgado Araujo, mexicano de 52 años que vivía desde hace décadas en Estados Unidos y murió durante un operativo de ICE en Houston. Su fallecimiento se suma a otros casos reportados por la Cancillería mexicana de personas que perdieron la vida en operativos o mientras estaban bajo custodia migratoria.
El enfrentamiento entre ambas posturas ocurre en un momento de alta tensión en la relación bilateral, marcada por diferencias sobre migración, seguridad y derechos humanos. Mientras Washington mantiene una política migratoria más estricta, México busca llevar los casos de sus ciudadanos a instancias judiciales e internacionales.



