Mazatlán, Sin (RI Noticias).- Mientras el Sistema DIF presume en discursos y fotografías oficiales sus supuestos logros sociales, la indiferencia de las dependencias asistenciales quedó evidenciada en el caso de Ernesto Javier Saucedo Vásquez, de 66 años, quien enfrenta el abandono total A pesar de que las Procuradurías de Protección a Personas Adultas Mayores tienen la obligación legal de salvaguardar a quienes carecen de red de apoyo.
El adulto mayor fue localizado en condiciones deplorables a las afueras del hospital, padeciendo llagas e inflamación severa en las extremidades sin que su familia interviniera. Fue mediante la intervención del abogado Ramón Zamudio que el adulto mayor fue atendido en el IMSS Bienestar, posteriormente el abogado logró frenar un alta médica prematura y obligó a su estabilización temporal, en espera que el DIF pudiera brindarle un espacio a un refugio adecuado.
No obstante, La falta de compromiso humano escaló cuando el paciente fue retirado del nosocomio tras firmar documentos bajo engaños debido a su estado de vulnerabilidad, terminando por pernoctar a la intemperie en el porche de una vivienda prestada, ya que personal del DIF le indicó que no había espacio en sus instalaciones para recibirlo. Esta situación contrasta drásticamente con la imagen pública que proyectan las dependencias municipales, demostrando que la atención a la tercera edad en Mazatlán se limita a la simulación.
La situación de Ernesto se agrava al estar excluido tambien del apoyo familiar, es esto último las normativas otorgan a instancias como el DIF, facultades plenas para investigar entornos de vulnerabilidad y obligar legalmente a los familiares a asumir sus responsabilidades, pero dichas herramientas rara vez se traducen en un rescate efectivo.
Finalmente, mientras el DIF continúe evadiendo su deber primordial de amparar a los sectores marginados, las instituciones y los parientes seguirán compartiendo la responsabilidad del abandono que enfrentan los adultos mayores.



