El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este miércoles la inclusión del Cártel de Juárez y de Los Viagras en la lista de Organizaciones Terroristas Transnacionales, además de mantener las sanciones financieras que ya pesaban sobre ambos grupos por narcotráfico. Con esta decisión, el gobierno del presidente Donald Trump suma oficialmente seis cárteles mexicanos en su catálogo de Organizaciones Terroristas Extranjeras y Terroristas Globales Especialmente Designadas.
El Cártel de Juárez, fundado en la década de 1970 y con operaciones en Ciudad Juárez, Chihuahua, ha sido señalado por su participación en el tráfico de drogas y la violencia fronteriza. Los Viagras, con presencia principalmente en Michoacán, han sido identificados como un grupo criminal ligado a la producción y distribución de metanfetaminas, además de su participación en disputas territoriales en la región. La designación implica el bloqueo de bienes bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de transacciones con ciudadanos o empresas de ese país.
La medida se enmarca en la estrategia de la administración Trump para intensificar la persecución al narcotráfico y frenar el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos. En febrero de este año, Washington ya había designado como organizaciones terroristas al Cártel de Sinaloa, al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al Cártel del Noreste, al Cártel del Golfo y a La Nueva Familia Michoacana. Con la incorporación del Cártel de Juárez y Los Viagras, la lista se amplía y refuerza la narrativa de que los cárteles mexicanos representan una amenaza directa a la seguridad nacional estadounidense.
El presidente Trump ha presionado a México y a otros países de la región para obtener mayores resultados en el combate contra el narcotráfico. Sus acciones han incluido amenazas de imponer aranceles, sanciones financieras adicionales y la clasificación de organizaciones criminales como grupos terroristas. Según la Casa Blanca, estas medidas buscan otorgar mayores herramientas legales y militares para enfrentar a los cárteles.
El gobierno mexicano, por su parte, ha rechazado en repetidas ocasiones cualquier acción unilateral de Washington en territorio nacional. La postura oficial defiende la cooperación bilateral en materia de seguridad bajo el principio del respeto a la soberanía, aunque reconoce la necesidad de fortalecer la lucha contra el narcotráfico. Las tensiones se han agudizado con operaciones como la emprendida contra Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del CJNG, que evidenció la presión estadounidense para endurecer las acciones.
La doctrina de Trump, bautizada por analistas como “Donroe”, plantea un intervencionismo más abierto en América Latina, considerando a México y la región como “su patio trasero”. Este enfoque se ha reflejado también en casos como Venezuela, donde Washington acusó al presidente Nicolás Maduro de liderar el llamado Cártel de los Soles y promovió su detención.



