Los equipos de emergencia continúan este sábado 29 de agosto con intensas labores de búsqueda en la frontera del Himalaya, donde un deslave provocado por el colapso de un glaciar sepultó pueblos enteros. El balance oficial asciende a casi 3 mil desaparecidos y 682 víctimas mortales, mientras las operaciones se desarrollan en condiciones extremadamente difíciles.
La tragedia ocurrida a mitad de semana en la frontera entre Nepal y la región autónoma china del Tíbet mantiene en vilo a miles de familias. Según cifras oficiales, en territorio nepalí se reportan 2,426 desaparecidos, entre ellos cientos de extranjeros, y 675 fallecidos. En el lado chino, las autoridades contabilizan 556 desaparecidos y siete víctimas mortales. Además, siete cuerpos fueron hallados río abajo en India y podrían sumarse al balance.
El desastre fue provocado por una inmensa pared de lodo que arrasó viviendas, puentes y vehículos. El espeso barro dificulta las labores de rescate, que se prolongan hasta 18 horas diarias.

“La gente quiere recuperar los cuerpos de sus familiares, vivos o muertos, pero no podemos encontrarlos, hay barro por todas partes”, declaró Kawan Koirala, miembro del Equipo de Respuesta a Desastres de Nepal, visiblemente agotado.
La magnitud del alud ha generado escenas de desesperación. En una base militar en Bidur, familiares se agolpan frente a listas de sobrevivientes, buscando noticias de sus seres queridos. “Vine hasta aquí a buscar a mi hijo, era trabajador de la central hidroeléctrica, pero no encuentro su nombre”, relató Kalka Sharda.

Una de las operaciones más complejas se concentra en una central hidroeléctrica, donde un centenar de personas permanecen atrapadas en un túnel. El gobierno nepalí informó que equipos especializados comenzaron a retirar lodo y escombros para despejar la entrada, mientras una unidad india de rescate en túneles se sumó a las labores.

El desastre también ha encendido alertas por la formación de nuevas masas de agua represadas, que podrían provocar inundaciones adicionales en las zonas afectadas. Expertos señalan que el cambio climático, al acelerar el derretimiento de glaciares, aumenta el riesgo de este tipo de fenómenos extremos en el Himalaya.



